Archivo mensual: marzo 2011

Una teoría sobre el origen de las tapas

Existen muchas teorías sobre el origen de esta tradición tan  española. A continuación tenéis una no muy conocida.

En el siglo XIII Alfonso X “El Sabio” enfermó.  Su médico, incapaz de determinar qué era lo que le pasaba a su señor, decidió recomendar al rey que tomase un poco de vino acompañado por pequeñas cantidades de comida para que no se quedara sin comer nada mientras estaba en cama enfermo. Milagrosamente el rey se recuperó sencillamente con “ese tratamiento”. A partir de ese momento el rey decidió que todo el mundo en Castilla debía beneficiarse de tan eficiente remedio, por lo que promulgó una ley que obligaba a las tabernas a dar con cada copa de vino una pequeña porción de comida. La medida fue aplaudida, dado que, aparte del hecho de poder comer gratis en una época en la que sólo llegaba el dinero para tomarse algo de vino, ayudaba a que los campesinos no reiniciaran sus labores con el estómago vacío. Pero fue el rey Alfonso XIII en un viaje a Cádiz cuando hizo una parada en una taberna frente a la playa y pidió un vino.  El camarero le llevó también unas lonchas de jamón. En el momento en el que dejó la copa de vino, comenzó a soplar el viento y se levantó una nube de arena. El camarero rápidamente puso una de las lonchas de jamón sobre la copa del rey para que sirviera de “tapa” y la arena no cayera en el vino. La idea le pareció muy buena al rey y después de tomarse el vino y pidió otro con “tapa”.

El Museo Thyssen de Málaga abrirá al público el 25 de marzo

El Museo Thyssen de Málaga abrirá al público el 25 de marzo, con entrada gratuita los tres primeros días. SURMuseo Thyssen de Málaga

El Museo Carmen Thyssen-Bornemisza de Málaga abrirá sus puertas al público el próximo 25 de marzo y los tres primeros días la entrada será gratuita para que los malagueños puedan conocer la nueva pinacoteca, según ha confirmado el Ayuntamiento en un comunicado. Cabe destacar que la inauguración oficial se llevará a cabo un día antes, el jueves 24.
Mientras llega la fecha, la rehabilitación de la sede del Museo Thyssen de Málaga encara su recta final. Queda menos de un mes para que la ciudad vea cumplido uno de sus proyectos culturales más ilusionantes y ambiciosos. Será casi cuatro años después de que Carmen Thyssen-Bornemisza y el alcalde de la capital anunciaran el acuerdo para mostrar en la ciudad una parte de la colección de obras de arte de la baronesa.
En este tiempo, el gobierno municipal ha invertido más de quince millones de euros en la adecuación para uso cultural del Palacio de Villalón y varios edificios colindantes. Unos trabajos que ya dejan ver evidentes avances.
Al descubierto
Como se presentan ya ante las miradas de los viandantes las fachadas de los edificios anexos al Palacio de Villalón. El que comparte acera con él en la calle Compañía guardará en su interior, entre otros usos, el salón de actos y el aula didáctica. Por su parte, el edificio ubicado en la calle Mártires y unido al palacio por una pasarela albergará el área administrativa, así como la tienda y la biblioteca.
Entre todas sus dependencias, el Museo Carmen Thyssen-Bornemisza de Málaga sumará una superficie de 7.147 metros cuadrados, de los que 5.185 metros quedarán reservados para uso expositivo, 612 metros estarán destinados a la Fundación Palacio de Villalón y otros 1.350 metros quedarán para las zonas administrativas y de servicios.
Son algunas de las cifras que se desprenden del proyecto firmado por los arquitectos Rafael Roldán y Javier González. Una actuación que ha contemplado tanto la recuperación del inmueble del siglo XVI, como la construcción de nuevos espacios y equipamientos.
En ese último apartado, destaca la zona erigida a la espalda del palacio. Un recinto que -como el propio museo- resumirá no solo la historia de la colección de la baronesa, sino de la propia ciudad: desde los restos romanos integrados en el sótano hasta las obras de arte que están llamadas a cambiar el paisaje cultural de la capital.

Carratraca

El nacimiento del pueblo actual se sitúa alrededor del siglo XIX y se debe a la ampliación del balneario, que se convirtió en uno de los principales atractivos turísticos de este municipio. Según la tradición, fue un mendigo, Juan Camisón, el que descubrió las propiedades terapéuticas de sus aguas. El apodo de “camisón” le venía de que ésta era la prenda que vestía para que, las llagas que cubrían su cuerpo, no le molestaran. Cuando llegó a un cortijo situado junto al manantial para implorar la caridad de los habitantes, observó que un cabrero echaba agua a sus cabras para curar las úlceras que tenían sobre la piel, observando que, al cierto tiempo, curaban. Entonces decidió bañarse y también sanó.

El balneario es un edificio que alberga las aguas curativas y se encuentra en la calle Baños, siendo de estilo neoclásico y edificado en piedra arenisca y mármol. Se levantó a mediados del siglo XIX (1847) cuando se hizo necesaria la construcción del establecimiento que sería inaugurado con la forma actual de 1855. Para su ampliación, en aquellos años, se utilizaron terrenos propiedad del Conde de Teba, padre de Doña Eugenia de Montijo, que fueron cedidos a condición de utilizar un baño de forma exclusiva para su hija, que aún hoy se conserva. De todos modos, no parece que la que fuera esposa de Napoleón III llegase a usar ese baño, ni si quiera que visitara la localidad.

El poder curativo de estas aguas está científicamente probado y entre sus aplicaciones terapéuticas destaca el uso para cualquier afección de la piel y mucosas, procesos invalidantes reumáticos, artrósicos o artríticos o afecciones del sistema nervioso, entre otros. Entre las personalidades que han disfrutado de estos baños se incluyen Moreno Carbonere, Rilke y Romero de Torres; ya en época más reciente están Antonio Gala, María Victoria Atencia y Antonio Banderas.

En cualquier caso, no todo es el balneario. Desde lo alto de la colina en cuyas faldas está el pueblo, se exhibe todo los símbolos del pueblo: la plaza de toros, el palacete de Doña Trinidad (hoy Ayuntamiento), la iglesia …. Las particularidades carratreñas se expanden incluso en su arquitectura, que por su volumen y diseño, son distintas al resto de la comarca. Hay casas de tres pisos, alzadas por los burgueses de la época que trasladaron allí su residencia por el tema del Balneario. Quizá la más emblemática es aquella cuyo primer propietario fue D. Carlos Donoy, gobernador malagueño de Fernando VII. Ésta, posteriormente, se trasformó en hotel.

Así pues, la economía de este municipio casi siempre se ha basado en ese turismo ya que la mayoría de su término municipal se sitúa en un terreno accidentado que pertenece a las sierras de Alcaparín, Aguas y Jarales que limitan la agricultura.

Pedir un café en Málaga

Los amantes del café no sólo tienen una cita en Málaga con excelentes cafeterías y terrazas en las que degustarlo, sino también con una forma única de pedirlo. La particularidad de la capital de la Costa del Sol es tanta que hace ya años se decidió ‘bautizar’ a los cafés. Hasta ocho nombres distintos encontrarán los que se acerquen a la barra de cualquier bar para degustar esta bebida. Y todo en función de la cantidad de leche y café que se desee.

Fue hace ya más de 60 años cuando José Pardo, propietario de una de las cafeterías más antiguas de la capital, el “Café Central”, ideó este peculiar sistema. Desde entonces en Málaga no basta con decir un café con poca o mucha leche, hay que especificar aún más y utilizar alguna de estos calificativos: Nube, sombra, corto, semicorto, mitad, semilargo, largo y solo. Aunque aplicando la lógica y ciertas dosis de imaginación puede resultar posible averiguar a que se corresponde cada uno de ellos, lo cierto es que las dudas pueden surgir. Pero es sencillo. La nube es realmente un vaso de leche con un poquito de café; en el sombra la cantidad de café aumenta un poco, más o menos un dedo, como se suele decir comúnmente, mientras que en el corto el café se queda a un poco menos de la mitad del recipiente. Si todo va bien hasta aquí, continuamos con el mitad que, como su propio nombre indica, se compone de la mitad de café y la mitad de leche. En el largo la proporción del café aumenta un poco y, finalmente el solo se caracteriza por la ausencia total de la leche, indicado para los verdaderos amantes de esta bebida negra excitante. En cuanto al semicorto y semilargo, son los menos demandados. Estas denominaciones solo son válidas en Málaga. Fuera de la provincia, siempre les entenderán mejor si se refieren al café solo o con leche.