Si estás en Málaga, no puedes dejar de visitar la taberna más antigua de la ciudad que data, como su letrero indica, de 1840. Este bar, situado en plena Alameda Principal , siempre está lleno de malagueños, curiosos y turistas que vienen aquí a saborear alguno de los exquisitos vinos de Málaga. Se pueden acompañar con algo de marisco, como mejillones, gambas o langostinos pero, sobre todo, a lo que se viene aquí es a probar el vino dulce. Apuntad estos: Pajarete, Pedro Ximenez, Moscatel o Guinda.
En este local no hay donde sentarse, se toman los vinos y las tapas en la barra, en la que los camareros van apuntando la cuenta con tiza. Nosotros, cada vez que vamos de tapas por el centro de Málaga empezamos aquí nuestra ruta.
